Coordinación de Estudios de Peritaje Grafopsicológico
MASTER EN GRAFÍSTICA, GRAFOPATOLOGÍA Y GRAFOLOGÍA FORENSE
Escola de Postgrau.-
Universitat Autònoma de Barcelona
TEST “ELIJA SU ÁRBOL”
Por Augusto Vels
BOLETÍN-AGC Nº 2, 2º SEMESTRE DE 1986
ENTRA AL FORO DE GRAFOLOGÍA !!!
Nota: Este Test fue
presentado en el Congreso Internacional de Grafología de París el año 1985 como
ponencia del autor, habiéndose considerado tema de interés por colegas de
varios países europeos.
El test "Elija su
Árbol” está inspirado en el "Test del Árbol” de Koch y en el "Szondi‑Test".
Mediante esta prueba, que
se complementa con la de Machover, y la de "El Árbol y la Casa",
hemos tratado de añadir a nuestra batería de tests una prueba proyectiva, que
pueden aclarar o confirmar determinados psicodiagnósticos.
Actualmente llevamos
realizados unos 1.500 protocolos en donde, dentro de la batería de tests, se ha
aplicado el "Test Elija su Árbol", con resultados satisfactorios en
la mayor parte de los casos.
Consiste el test en la
presentación al sujeto examinado, de dos páginas conteniendo 29 árboles para
que elija dos y rechace otros dos. Se le pide a continuación que dibuje un
árbol, sin tener en cuenta los dos que ha visto y elegido. De los árboles del test,
aproximadamente la mitad, señalan tendencias patológicas o pertenecen a
enfermos.
Los dibujos han sido tomados del mismo Koch (1) y
de las experiencias de Xandró (2) que ha trabajado durante años con el
"Test del Árbol".
TEST “ELIJA SU ÁRBOL”
Nombre_________________________________Edad_______Profesión______________
INSTRUCCIONES: Elija el árbol que le gusta más y,
a continuación, el árbol que le gustaría dibujar. Anote su elección en la
casilla reservada a la RESPUESTA

|
RESPUESTA: El árbol que me gusta más es el número
El árbol que me gustaría dibujar es el número El árbol que me gusta menos es el número El árbol que no me gustaría dibujar es el número
------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------ DIBUJE UN ÁRBOL EN ESTE RECUADRO
|
El "Test Elija su Árbol" como el
Test de Apercepción Temática "de Murray" o el "Szondi‑Test",
ofrece un estimulo visual estructurado (29 dibujos de árboles) en donde la
reacción electiva y de rechazo puede darnos a conocer pulsiones instintivas
inconscientes y datos caracterológicos de alto valor psicológico.
Las figuras de árbol más
ELEGIDAS y RECHAZADAS, según nuestras estadísticas sobre 1.500 protocolos, son
las siguientes:
ÁRBOLES
ELEGIDOS
ÁRBOLES RECHAZADOS
|
Elección del árbol |
El árbol que dibujarían |
El árbol rechazado |
El árbol que no dibujarían |
Fig. 17
: 39% Fig. 17 : 23% Fig. 25 : 16%
Fig. 8 : 18%
Fig. 12
: 13% Fig. 22 : 15% Fig. 8 : 14% Fig.
24 : 15%
Fig.
6 : 9% Fig. 26 : 15% Fig. 10 : 13%
Fig. 10 : 14%
Fig. 22
: 7% Fig. 6 : 8% Fig. 13 :
11% Fig. 25 : 13%
Fig.
7 : 6% Fig. 15 : 8% Fig. 24 :
10% Fig. 9 : 9%
Fig. 15
: 5% Fig. 12 : 6% Fig. 23 :
9% Fig. 23 : 8%
Fig. 19
: 4% Fig. 7 : 4% Fig. 9 :
8% Fig. 26 : 5%
Fig. 26
: 4% Fig. 19 : 4% Fig. 2 :
4% Fig. 2 : 4%
Fig. 11
: 3% Fig. 1 : 2% Fig. 29 :
4% Fig. 3 : 3%
Fig. 21
: 3% Fig. 5 : 2% Fig. 3 :
3% Fig. 29 : 3%
Fig. 20 : 3% Fig. 6 : 2%
Fig. 13 : 2%
En general los árboles
más elegidos son los señalados con los números 17, 22, 12, 26, 6, 15 y 7.
Los árboles más
rechazados corresponden a las figuras números 25, 8, 10, 24, 9, 23 y 13.
Los árboles más neutros,
los menos elegidos o rechazados, son los correspondientes a los números 27, 4,
14 y 20.
De los 29 árboles del
test hay ocho que son casi siempre elegidos y nunca rechazados. Estos son los
números 7, 11, 12, 15, 18, 19, 21 y 28. Por el contrario, son rechazados y rara
vez elegidos los señalados con los números 3, 4, 8, 10, 13, 14, 23 y 29.
Finalmente, el número 27 es muy rara vez elegido o rechazado. El resto, los
números 1, 2, 5, 6, 9, 16, 17, 20, 22, 24, 25 y 26 son ambivalentes, es decir,
lo mismo son elegidos que rechazados.
INTERPRETACIÓN
La hipótesis de que se
partió para idear este test, radica en el hecho de que cada sujeto se
identifica, consciente o inconscientemente con el árbol elegido y repele,
inconscientemente, los árboles que rechaza.
Teóricamente, los árboles
elegidos indican, de alguna manera, las necesidades o problemas actuales,
aquellas vivencias personales más cargadas de tensión emocional o de aspiración
positiva, es decir, aquellas tendencias o necesidades que el sujeto desea
satisfacer y que constituyen para él una meta, un objetivo gratificador. De
alguna forma, serán también un indicador de su conducta, es decir, señalarán
rasgos o aspectos del carácter aceptados por el sujeto o cosas que realiza o
desea realizar.
Por el contrario, los árboles rechazados
tienden a destacar aquello que el sujeto no desea tener o poseer, y que de
alguna manera son tendencias, instintos, necesidades o impulsos inconscientes
rechazados por su equilibrio o inadecuación, por no estar de acuerdo con el
"ideal del Yo , por su peligrosidad para el Yo, por complejos de
culpabilidad o por representar, inconscientemente, un "deterioro" de
la personalidad.
Pongamos algún ejemplo:
CASO N°‑ 1 ‑
Varón, 31 años, casado, 3 hijos, Gestor administrativo. Los niveles
psicotécnicos son normales a excepción de la "atención numérica". En
el desiderativo profesional nos da la máxima puntuación en música (tendencias
depresivas) y en literatura (tendencia a la evasión de la realidad).
Dibuja una pareja humana
de tamaño pequeño, en el centro de la página, de espaldas al espectador y
subiendo un camino muy empinado cogidos de la mano. Interpretamos este DFH como
dificultades en la vida sentimental del sujeto (amores a espaldas del entorno),
que luego se confirman por otros tests y por la forma de evadir este aspecto
durante la entrevista. Solicita un puesto directivo.
En el test "ELIJA SU
ÁRBOL" nos da las siguientes elecciones y rechazos:
Árboles elegidos: números
22 y 26 = Contacto amable y hábil, flotante, impreciso que tiene como fin
lograr los propios deseos con el mínimo esfuerzo y sacrificio posibles.
Carácter alegre, locuaz y entusiasta (en apariencia, pues detrás de esa euforia
de superficie, hay un fuerte estado depresivo). Tendencia a atribuir el valor a
las personas o a las cosas por su aspecto externo (falta de profundidad y de
realismo práctico). Talento descriptivo y decorativo y facilidad de expresión,
pero a la vez cierta ligereza, por vanidad.
Tendencias internas
depresivas, que suelen mermar la energía, la decisión y la iniciativa.
Receptividad (tendencia a dejarse influenciar). Falta de sentido de la realidad
(inseguridad en los juicios por desorientación del espíritu y por la presión de
las depresiones de ánimo). Esto no impide cierta plasticidad en el carácter y
esa alegría aparente y de colores unida a una buena capacidad descriptiva por
gozo de sentirse escuchado.
Árboles rechazados:
números 8 y 9 = Tendencia a huir de la realidad, aunque no siempre lo logra.
Esta tendencia rechazada va unida, también, a la depresión, a la soledad a la
evasión de la realidad para refugiarse en fantasías dantescas o de ciencia
ficción, que son igualmente rechazadas, aunque no siempre logra vencer esta
inclinación. Considera que, caso de ceder a estas tendencias, puede verse
envuelto en ideas más o menos extravagantes unidas a rarezas de carácter, a
desadaptaciones, incluso a desequilibrios de la personalidad (tendencias
histeroides rechazadas).
Desea que le vean inteligente
y lleno de facultades y de habilidad para las cosas y, por lo tanto rechaza
todo lo que le huele a infantil, ingenuo, torpe o deformado, es decir, necesita
que los demás le valoren por las cualidades que él desea tener.
Test de Lüscher
El sujeto es capaz de
cooperar y de entenderse bien con sus compañeros (tiene buenas relaciones
sociales aparentes), pero da más importancia a la buena armonía y compañerismo
que a la actividad, de donde, un tipo de jefe de estilo protector que no se
impone a sí mismo y a los demás "unas metas" tope, sino que invita a
los subordinados a que se las impongan ellos mismos. Su lema dentro de la
Organización será: "La empresa ha de ser como una gran familia. Cada uno
para todos". Aprecia el aspecto humano de las personas en primer término:
flores, música, café, etc.
Necesita cierta
protección para su cuerpo y su condición sensorial, de donde la tendencia a
evitar situaciones que le planteen problemas o conflictos; de aquí que trate
de ofrecer a su ambiente lo mejor de si mismo para evitar roces y problemas. No
se esfuerza lo suficiente para lograr buenas metas o superar objetivos. Desea
pocos problemas.
Se comporta de modo
flexible y acomodaticio. Es sensible, impresionable e inclinado a dejarse
llevar por entusiasmos absorbentes, estén o no en relación con su profesión.
Está buscando un ambiente profesional o familiar agradable que le proporcione
tranquilidad y comprensión.
Test de la pareja, del
árbol y la casa
Dibuja un árbol con
tronco ennegrecido o sombreado, copa en óvalo elíptico con un ramaje enmarañado
y raíces puntiagudas y distorsionadas.
Confirma las dificultades
que esta persona puede tener en su vida sentimental, sus frustraciones afectivas,
el gran vacío que le angustia y le deprime y otros problemas más o menos
dramáticos relacionados con la familia, el matrimonio, el hogar, así como su
deseo de que los demás le vean muy inteligente y le valoren o le pongan en
valor por la brillantez de su lirismo imaginativo (más deseo de parecer que de
ser). Puede tener relaciones amorosas ocultas y por las cuales sentir cierto
complejo de culpabilidad.
CASO N°‑ 2 ‑
Varón, 33 años, casado, 1 hijo, empleado de Banca. Como impresión más destacada
de su vida, relata el hecho de la muerte de su madre en accidente de tráfico
cuando contaba 25 años, hecho que "no puede olvidar". Ha tenido
varios empleos y no se ha sentido realizado en ninguno.
Test elija su árbol
Elige los árboles números
15 y 12 = Tendencia a vivir con ilusiones, a soñar con los ojos abiertos
(inclinaciones y aspiraciones poco diferenciadas, ingenuas, infantiles,
convencionales). Por comodidad o por miedo, su resistencia a los cambios y su
enfrentamiento con la realidad son defectuosos. El carácter es pacifico, o
quiere serlo, buscando una adaptación suave y sin lucha a las condiciones del
entorno o a las exigencias de la realidad. No obstante, le gusta sentirse en
posesión de una inteligencia superior y se cultiva de modo autodidáctico
(tiene fuerte inclinación al estudio de la entomología, le gusta el juego del
ajedrez y la danza). Quiere que los demás le estimen y valoren.
Desearía poseer una
estabilidad emocional mayor que la que tiene ya que, por su fuerte
impresionabilidad y represión de tendencias afectivas, se carga mucho
emocionalmente (tempestades emocionales internas). No obstante, de cara al
exterior, se controla en exceso y ejerce sobre sí mismo una vigilancia
cautelosa con el fin de mostrar una conducta y una vida afectiva e intelectual
equilibradas en apariencia, es decir, se esfuerza por aparecer ante los demás
como un hombre consecuente que sabe apreciar tanto los valores intelectuales,
como los aspectos positivos de las cosas, así como el valor social y moral de
los hechos.
Rechaza los árboles
números 25 y 24 = Parece expresar en este rechazo el temor a una ruptura íntima
entre los instintos y afectos y el modo de pensar, traduciéndose, sea por una
cierta incoherencia, o por discontinuidad en el modo de pensar, sentir o querer
con relación a su vida profesional o sentimental (diseminación de la atención
en temas o asuntos varios). Como mecanismo de defensa contra este
desequilibrio, el sujeto intenta volcarse en una actividad excesiva, a veces
confusa y vana, con la cual pretende engañar muchas exigencias o necesidades
internas en oposición con su ideal del Yo.
Pareja humana
DFH pequeños, en el
centro, de perfil y enfrentándose, con las piernas de la fémina torpemente
dibujadas después de varios intentos fallidos. Pies pequeños en ambas figuras y
cabeza del varón grande, desproporcionada en relación con el cuerpo. La actitud
de la pareja es la de dos personas que discuten, aunque en la historia el
sujeto indica que la pareja inicia una danza.
La cabeza del varón
grande indica el deseo de destacar ante los demás por los valores intelectuales
(complejo de inteligencia) y la diferencia entre la actitud del dibujo y la
actitud que se explica en la historia refleja la poderosa vigilancia que el
sujeto ejerce sobre sí mismo y sobre sus tendencias agresivas (destacadas de
modo muy pronunciado en las formas triangulares y ángulos agudos del grafismo).
Grafoanálisis
Escritura pequeña,
invertida, muy regresiva (sobre todo en la zona inferior), retocada, filiforme,
creciente, acerada y con presión desigual. Hampas plenas y barras de
"t" en triángulo tras del hampa y con trazo final descendente. Este
ambiente gráfico traduce a una personalidad bastante conflictiva, con una
adaptación problemática y una sensibilización excesiva a las frustraciones.
Como habrá observado el
lector, es conveniente buscar correlaciones de unos tests con otros, que es lo
que hemos hecho en estos dos casos estudiados. Y recordar siempre que los
árboles rechazados simbolizan, de alguna manera, temores, represiones,
negaciones o rechazos de tendencias existentes en el sujeto y que en
determinados momentos pueden manifestarse, cuando se rompe el bloqueo que las
tiene postergadas o almacenadas en el inconsciente.
Las interpretaciones que
siguen a continuación se han tomado de nuestras experiencias personales
inspirándonos en las de Koch y Xandró.
Fig. 1 ‑
Tendencia a simplificar, a esclarecer, a ir al grano, o obtener una eficacia
activa (el sujeto no anda por las ramas, va al grano). Ejecuta las tareas de
forma marcial, disciplinada y organizada. Sabe aprovechar su tiempo al máximo.
Controla bien la afectividad, aunque no esté totalmente exento de luchas
interiores.
Si el
dibujo es de tamaño pequeño, posiblemente hay que añadir que tiene un espíritu
analítico, es detallista y minucioso. Imaginación creadora (Xandró).
Fig. 2 ‑
La misma interpretación que el caso anterior (fig. 1), pero más seco, de mente
más árida, menos alegre y generoso, el sentimiento queda ensombrecido por el
espíritu crítico y la razón. Precaución, reserva, gusto por las ocupaciones
solitarias. Puede indicar también reserva en los sentimientos, desconfianza,
cálculo frío de las cosas.
Fig. 3 ‑
Con la copa independiente del tronco y cerrada por abajo indica, según Xandró,
deseos de ocultación, tendencia a permanecer en la sombra, a desconectarse de
la realidad y del contacto con los demás. Por tanto, refleja la inseguridad
autoestimativa y, en general, la falta de confianza del sujeto para vincularse
al ambiente o afrontar situaciones nuevas, (dificultades de contacto y de
relación). Esta escisión de las tres partes del árbol puede orientarnos, según
Xandró, sobre problemas de tipo neurótico o escisión de la personalidad.
Fig. 4 ‑
En general, expresa lo mismo que la fig. 1, pero hay que añadir la tendencia
intima al resentimiento en virtud del ángulo que forma la copa (este
resentimiento está más próximo a producirse en el contacto con las personas más
íntimas que en la esfera social o profesional). E1 sujeto suaviza su
comportamiento social o profesional y endurece su conducta en la intimidad.
Fig. 5 ‑
Tendencia a permanecer en la sombra, es decir, a ocultarse, a evadirse de todo
compromiso social o profesional soslayable, lo que quizá pueda deberse a
inseguridad autoestimativa o a dificultades de contacto humano. Posibles
tendencias neuróticas a causa de la desadaptación (escisión entre el Yo
pensante y el Yo afectivo).
Fig. 6 ‑
Tendencia a la introversión con algún rasgo de angustia (el oscurecimiento del
árbol puede estar en relación con sentimientos de culpabilidad profundos o con
estados de temor y de ansiedad). Cultivo de la vida interior sobre un fondo
depresivo. En el trabajo, puede expresar buena concentración en las tareas,
dedicación, fantasía, el sujeto se excede sobre lo que se le encarga hacer y
esto puede entrañar también la tendencia a la divagación, al ensueño con los
ojos abiertos, a sobrepasarse en algún sentido sobre la realidad.
Es también una prueba de
imaginación y tal vez de encubrimiento de la personalidad.
Fig. 7 ‑
Tendencia a expresar su gusto estético, su afición artística, su admiración por
las formas y por el equilibrio de los diversos elementos que componen un tema
artístico. La inclinación del árbol hacia la izquierda puede estar en relación
con el complejo de Edipo o apego a la madre. De aquí pueden derivarse también
ciertos complejos de inferioridad, deseo de protección, falta de espontaneidad,
angustia, ansiedad o deseo de un fuerte autocontrol emotivo.
Fig. 8 ‑
Tendencia a huir de la realidad. Soledad, depresión, evasión de la realidad
para refugiarse en fantasías dantescas o de ciencia ficción. Ideas más o menos
extravagantes unidas a rarezas de carácter y desadaptación, que puede llegar al
desequilibrio mental. Tendencia al exhibicionismo o a complicar las cosas de
modo que se hacen irreconocibles.
Fig. 9 ‑
Infantilismo psíquico a causa de la incompletud o malformación del árbol y de
su fruto. Puede reflejar también, en razón del fruto, cierto sentido creativo
ingenuo. Aunque lo más frecuente es que nos exprese el retardo mental, el poco
desarrollo intelectual o las dificultades de adapta‑ al mundo adulto del
sujeto. Torpeza mental, en algunos casos.
Fig. 10 ‑
Problemas de contacto o de relación social. Dificultades en la ideación y en la
comprensión (tensión en la comunicación). Estas líneas quebradas se presentan
frecuentemente en los alcohólicos y en los sujetos drogadictos. Disminución en
la vitalidad física. Obturación afectiva. Si la línea quebrada es sólo en la
copa, este indicio se acentúa en el terreno ideativo y en las aspiraciones
intelectuales (complejos de inferioridad intelectual).
Fig. 11 ‑
Facilidad y rapidez en la fluidez de ideas, en la imaginación. Habilidad en los
contactos y relaciones sociales. Trato agradable y cordial. Buen rendimiento en
el trabajo y buen dinamismo en la ejecución de las tareas. Facilidad para
improvisar soluciones.
Fig. 12 ‑
Estabilidad emocional. Buena armonía entre el sujeto y su ambiente. Las
tendencias afectivas, instintivas e intelectuales se equilibran y, como
consecuencia, el sujeto sabe apreciar tanto los valores intelectuales como los
aspectos positivos de las cosas o su valor moral o sentido colectivo. Buen
control de las tendencias, instintos y necesidades.
Fig. 13 ‑
Dificultades de contacto y relación. Complejo de Edipo mal liquidado o sin
liquidar. Temor a la hostilidad del medio ambiente. Falta de confianza en si
mismo y necesidad de protección. Dificultades del sujeto con personas que
ostentan la autoridad. Es frecuente en viejos o en niños.
Fig. 14 ‑
Esta separación de tronco y copa puede estar en relación con tendencias
esquizofrénicas por la disociación de la esfera mental y afectiva. E1 sujeto
pierde con más o menos frecuencia las conexiones lógicas entre él y la realidad
(ideas incoherentes o incomprensibles). Tendencia a una originalidad
sorprendente y absurda).
Fig. 15 ‑
Tendencia a vivir con ilusiones, a soñar con los ojos abiertos (inclinaciones y
aspiraciones poco diferenciadas, tendencia al bluff, a la ingenuidad, a veces
tendencia al convencionalismo por comodidad o por miedo o resistencia a los
cambios o al enfrentamiento con la realidad) Carácter pacifico, bonachón, más o
menos engreído de su posición o su saber. Adaptabilidad.
Fig. 16 ‑
Retraimiento, timidez, apocamiento. Quizá aún no se ha encontrado a si mismo.
Falta de sinceridad. Turbación ante los demás cuando tiene que actuar delante
de otros. Tendencia a encubrir las deficiencias o a fingir ante las
responsabilidades. Evasión ante el peligro. Inseguridad intelectual o afectiva.
Fig. 17 ‑
Persona bien diferenciada psicológicamente, pero con tendencia al ocultamiento,
a cubrirse con una cortina de humo para no querer aparecer como persona
agresiva o dura. Tendencia a temer la realidad, a encontrarse inseguro frente a
las respuestas agresivas que puedan dar los demás. Por tanto, el carácter
oscila entre reservado, diplomático o discreto.
Fig. 18 ‑
Las arcadas en la copa son reflejo del sentido de las formas, de los buenos
modales, de obsequiosidad. Necesidad de sentirse estimado y valorado, de
alcanzar el aprecio y general aprobación de todo el mundo.
Fig. 19 ‑
Autodefensa, pero a la vez, intento de imponer la propia voluntad. El sujeto se
violenta rápidamente si algo no marcha según sus deseos. Nerviosismo, debilidad
de carácter, defensa de la propia comodidad o de una manera de obrar perezosa.
Poca profundidad en las ideas. Falta de perseverancia (veleidad, metas
cambiantes, impaciencia, descuidos, poco afanoso). Compenetración difícil con
los demás.
Fig. 20 ‑
Esta copa en forma concéntrica o de "custodia" expresa el
egocentrismo, la auto-ostentación, (el sujeto pretende bastarse a s2 mismo) y
en su narcisismo egocéntrico expresa la fatuidad y la insatisfacción de la
persona a la cual falta a menudo el buen sentido, la autocrítica y la ponderación
en cuanto al examen de las ideas o actos de los demás (admiración de sí mismo
intensa e injustificada y depreciación de los valores ajenos).
Fig. 21 ‑
E1 sujeto aspira a mucho y no concreta nada (indeterminación veleidosa), es
impreciso y caprichoso en sus gustos e inclinaciones, le falta perseverancia y
le sobra improvisación. Es receptivo, pero sin profundidad, trata de ensayar,
de experimentar, de atender muchas cosas, pero no encaja en ninguna de modo
definitivo. Sin embargo, está casi siempre predispuesto a entrar en conflictos
o a demostrar su carácter explosivo.
Fig. 22 ‑
Forma de contacto amable y hábil, flotante, imprecisa, que tiene como fin
lograr los propios deseos con el mínimo esfuerzo y sacrificio posibles.
Carácter alegre, locuaz y entusiasta. Tendencia a atribuir el valor a las cosas
o a las personas por su aspecto externo (falta de profundidad y de realismo
práctico, todo a corto plazo, (ligereza, vanidad)). Talento descriptivo y
decorativo, facilidad de expresión.
Fig. 23 ‑
Mucha movilidad (extremada receptividad de vivencias). Cambio continuo en los
procesos psíquicos, en las ideas, en la dirección de los deseos. Esta tendencia
a la vivacidad y a movilidad excesiva condiciona la imprevisión y la brusquedad
en las decisiones (inflación del Yo, inestabilidad, volubilidad).
Despreocupación, impulsividad, creatividad enmarañada. Falta de método y
excesiva productividad.
Fig. 24 ‑
Falta de concentración, diseminación de la atención en temas o asuntos varios.
No ata bien las cosas, las deja inarticuladas, sin la suficiente cohesión y
orden. Excitabilidad nerviosa y psíquica, intranquilidad, impaciencia,
distracciones e irreflexiones frecuentes. Aturdimiento, agitación, impulsos
afectivos o instintivos variables, que da lugar a una forma de actividad
excesiva, confusa y vana con la cual el sujeto intenta engañar su necesidad de
acción innata, momentáneamente inhibida.
Fig. 25 ‑
El tronco y las ramas soldadas parece ser un indicio de debilidad mental o de
esquematismo muy intelectualizado con el que se intenta poner en orden
geométrico o matemático el modo de pensar, sentir y querer. En este caso, el
corte entre el tronco y ramas expresa la ruptura íntima entre la mente y la
esfera afectiva. Neurosis o tendencia esquizofrénica, depende. En adultos
expresa falta de lógica, incoherencia en el modo de pensar, discontinuidad en
el pensar y sentir, cualquier tipo de neurosis profesional. Falta de
autenticidad, etc. (Para otros significados, ver página 219 de KOCH). E1 sujeto
aún no se ha encontrado a sí mismo.
Fig. 26 ‑
Tendencias internas depresivas. Falta de energía, de decisión y de iniciativa.
Receptividad (tendencia a dejarse influenciar). Falta de sentido de la
realidad. Inseguridad, desorientación, indeterminación de voluntad. Pasividad,
ensoñación, fantasía. Facilidad para la expresión de las disposiciones de
ánimo. Plasticidad y, a veces, alegría de colores y capacidad descriptiva por
gozo de sentirse escuchado.
Fig. 27 ‑
Tensión, disonancia intima, luchas intrapsiquicas, escisión entre los elementos
masculino y femenino de la personalidad (ánima‑animus). Contradicciones
intimas, ambivalencia (pensamientos y sentimientos que se afirman y se niegan
simultáneamente y que, naturalmente, son contrarios el uno al otro).
Fig. 28 ‑
Lo mismo que el anterior, pero agravado por un mayor desequilibrio. Este árbol
es elegido preferentemente por psicópatas inestables, inconsecuentes, muy
influenciables. Cambios de actitud irrazonados. Insinceridad.
Fig. 29 ‑
Estas formas impropias recuerdan un poco el caso de la fig. 8. Parece que
reflejan un estado interno de desorientación, de perturbación. E1 sujeto no se
encuentra a sí mismo, no sabe cómo actuar psíquicamente y, debido a esto, o se
retrae o utiliza cualquier tipo de máscara para encubrirse y defenderse de su
turbación, de su timidez, de su apocamiento. E1 sujeto puede, por su
defensividad, aparecer insincero, embustero, hipócrita.
(1) Karl
Koch ‑ "E1 Test del Arboll1 ‑ Edit. Kapeluscz ‑ Buenos
Aires.
(2) Xandró ‑ "El Estilo
Personal en el Dibujo del Árbol"
Coordinació d' Estudis: Perícia Cal.ligràfica Judicial, Peritatge Grafopsicològic, Propietat Intel.lectual i Industrial, Criminalista.-
E. Postgrau, Universitat Autònoma de Barcelona .-Telf: 93.321.57.48 - http://www.grafologiauniversitaria.com - info@grafologiauniversitaria.com
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