Coordinación de Estudios de Peritaje Grafopsicológico
Escola de Postgrau - Universitat Autònoma de Barcelona

 

Masters y Diplomaturas de Postgrado, UAB   Manuales de Texto

 

 

 

 

Universitat Autònoma de Barcelona

Escola de Postgrau

 

 

PROGRAMA DE PERITAJE GRAFOPSICOLÓGICO

 

(HOMENAJE A HERGÉ, AUTOR DE “LAS AVENTURA DE TINTÍN”, EN LA CELEBRACIÓN DE LOS 100 AÑOS DE SU NACIMIENTO)

 

 

GRAFOANÁLISIS DE HERGÉ (GEORGES RÉMI)

 

Con el método de Grafoanálisis Transaccional Viñals & Puente

 

Francisco Viñals Carrera y Mª Luz Puente Balsells

Directores del Master en Grafística, Grafopatología y Grafología Forense, UAB

Autores de Análisis de Escritos y Documentos en los Servicios Secretos, Herder, 2003

 

 

Consideraciones iniciales: De los grafismos examinados se han seleccionado los más espontáneos, dejando en un segundo plano los propios de dedicatorias públicas y los caligrafiados que prácticamente no sirven para el estudio salvo en algunos detalles que complementen a la grafía natural de su autor.

 

Observación: Las muestras gráficas y las imágenes han sido tomadas de las obras de EDITORIAL JUVENTUD con su autorización expresa. Agradecemos a la Dirección de Editorial Juventud todo el apoyo y colaboración que nos ha proporcionado.

 

CARACTERÍSTICAS PSICOSOMÁTICAS

(Psico-Biología y Temperamento)

 

Desde el punto de vista grafaoescritural, cabe señalar que el nivel psicofisico le acompañó durante un buen  tiempo, estimulándole en su necesidad de superarse. Tiene un guión de “autosuperación” a pesar de las posibles dificultades que también sufre de forma permanente, pero que logra ir superando gracias a su fuerza interior (canaliza la energía grafoescritural mediante compensaciones, sublimaciones y un buen ritmo de base, desigualdades metódicas o elementos de fluidez o movimiento armonizado).

 

Se mueve por objetivos, necesita la ilusión de poderse sentir partícipe de una creación, un proyecto, incluso según como, necesita medirse a si mismo, ponerse a prueba y demostrar su valía. Necesita superar sus preocupaciones, su escrupulosidad, ciertas angustias que podrían bloquearle y hacerle dudar o arrepentirse de sus iniciativas.

 

Puede tener luchas internas por esta necesidad de lanzarse y demostrar y la propia actitud  más reservada y con mayor tendencia a la creatividad que precisamente a la competitividad social.

 

Su temperamento le potencia la receptividad e incluso esta creatividad que supone una distinción en el gusto, pero al propio tiempo un cierto nerviosismo y preocupación por la imagen y la visión que puedan tener los demás sobre sí.

 

 

CARACTERÍSTICAS VOLITIVO- MORALES

(Carácter)

 

Se reprime bastante, no quiere lanzarse de forma impulsiva, quiere meditar lo que va hacer y lo somete a un exhaustivo examen antes de decidirse, teme al fracaso y se esfuerza considerablemente por tomar la decisión más acertada.

 

Pueden aparecer algunas reminiscencias de moralismo y de escrupulosidad pues no soporta las complicaciones que confunden más que aclaran.

 

La lucha interior puede también aparecer entre la sobrevaloración de obstáculos y la necesidad de autoafirmación por compensación de un sentir vulnerable, algo así como una necesidad imperiosa de autosuperarse a pesar de los temores, pero que ciertamente va en buen camino, porque es consciente de su intención de desprenderse del guión que le limita (su facilidad para captar psicológicamente a los demás y a la vez su autoanálisis o capacidad para someterse a psicoanálisis le facilitaron poder conocer aspectos de su personalidad profunda y aceptarse con generosidad a si mismo, gracias a tener un “auto-director de orquesta” como es el “Adulto” del Análisis Transaccional (AT) con una importante carga de “Padre Nutritivo” del AT  (progresiva-dextrógira, abierta a la derecha, suavidad o concavidad en ejes o palos hacia la derecha).

 

Cabe señalar que su elevado nivel volitivo le ayuda de manera decisiva en este impulso renovador,  quiere ser objetivo y adecuado a los parámetros sociales de tipo global, no se rebelará sin razón, ni será una persona marginal o refractaria, se integrará, dentro de su sentido de la distinción ético-estética y sin perder tampoco jamás la visión humanitaria y los necesarios avances tanto técnicos como sociales; sabe lo que conviene o como mínimo lo intuye y donde puede alcanzar a través de su expresión artística en su contribución de futuro con un destacado sentido de la justicia que va evolucionando paralelo a la progresión de su propia personalidad, logrando su transmisión pedagógica como si del mejor profesor se tratara.

 

Su necesidad de contacto social es más ideal que práctica, teme el contacto directo y prefiere ser sociable a través de su obra, eso no excluye que al ser casi hipersensible se preocupe mucho de responder a todo aquel que se dirige a él, que intente contestar a toda la correspondencia que le llega, pero por una cierta inseguridad propia de un introvertido que se ha visto prácticamente obligado a relacionarse con la gente, prefiere una cierta distancia, pues enseguida se vulnera, y el sabe que su medio de expresión es el dibujo y las historias, como ocurre con muchos músicos que se expresan mejor componiendo o interpretando que hablando. Al margen de su necesidad de cierta autoprotección, de salvaguardar su independencia, su frágil Yo, el niño asustado que lleva dentro y que ha sabido salir adelante gracias a su capacidad artística, se aprecia su gran fuerza moral con un sentido extraordinario de los valores como la amistad, algo que proyecta en Tintín, el Capitán Haddock, el Profesor Tornasol y otros amigos secundarios de todas las clases y condiciones sociales, desde altos dignatarios hasta los más humildes marginados y ya no solo con sus creaciones más fantásticas sino también con un auténtico reflejo de la realidad como fue su amigo Chang. 

Hergé aunque expresa la humildad de Tintin, es como si en el fondo pensara que tiene una misión elevada en esta vida y debe cumplirla, un espíritu caballeresco que le dignifica y le ensalza, de hecho su obra ha influido muy positivamente a varias generaciones de niños y adolescentes, coincidiendo todos ya de mayores en la benefactora aportación educativa que significó en la delicada por no decir determinante etapa formativa de su personalidad.

 

 

CARACTERÍSTICAS INTELECTUALES Y MENTALES

 

En la mente de Hergé confluye una idónea combinación de veloz intuición con lógica deductiva, configurando una inteligencia superior que no solamente dispone de una gran capacidad gráfica, sino también abstracta con importantes elementos de inteligencia social como son la empatía y la sutilidad psicológica para captar los aspectos de personalidad, capacitándole no solo en aspectos técnico-científicos y de diseño gráfico, además de los que ya damos por incluidos como la parte creativa-artística (se ha llegado a decir que cada viñera de sus libros constituyen verdaderas obras de arte), sino también una decisiva maestría en la atribución de roles caracterológicos y manifestaciones comportamentales.

 

Es muy observador, agudo en el pensamiento, profundiza los detalles, a veces incluso  le puede dar demasiadas vueltas a una idea (ligeramente obsesivo); busca profundizar en todos los aspectos, al propio tiempo tiene facilidad para conectar ideas, interrelacionar los temas.

 

Es ordenado y busca la claridad de ideas y de conceptos, no le gusta la confusión ni las complicaciones; en todo caso omitirá detalles cuando tenga que autoprotegerse de un potencial enemigo o le dará la vuelta para hacer o decir las cosas de otra manera que en el fondo es lo que realmente quería plantear en esencia.

 

Su sentido estético es indudable que le ayuda definitivamente en su creatividad, por otra parte al ser persona organizada logra un buen nivel de eficacia en la puesta en práctica de las ideas.

 

Su imaginación desempeña un rol muy activo y sus sentimientos se focalizan también en la estética, por lo que es capaz de desarrollar su creatividad y poder aportar  ideas  incluso avanzadas a su tiempo.

 

 

 

 

ASPECTOS PROFUNDOS DE LA PERSONALIDAD

 

Es capaz de esconder su verdadera condición emocional para que los demás no se den cuenta de lo sentimentalmente vulnerable que puede ser. Le cuesta estar plenamente relajado, poder sentirse totalmente espontáneo en sus sentimientos más íntimos entre los demás; socialmente siempre tiene que estar pendiente de ser adecuado, dar la "imagen" debida. A pesar de ello, tal como se ha comentado, gracias a su receptividad y capacidad de autoanálisis unida a la fuerza de voluntad, llega a descubrirse y lucha por su nueva personalidad, lo cual resulta muy positivo para su desarrollo evolutivo y a la vez para liberarse de su nivel de angustia.

 

A pesar de que los miedos e inseguridades están presentes en elementos gráficos inhibitorios, suspensión de letras o finales, las “s” muchas veces ocultantes y que unidas a jambas muchas veces largas, pero también ocasionalmente acortadas que por su variabilidad podrían indicar que la impresionabilidad erótica o sexual queda disimulada por temor a manifestarla abiertamente, la misoginia a la que en ocasiones se le ha acusado por no incorporar de forma suficiente la figura femenina en los libros de Tintín aunque ya se ha justificado en múltiples ocasiones por el momento histórico, la cultura que separaba a los niños y  jóvenes incluso en los colegios (colegios masculinos y colegios femeninos), alcanzando dicha tendencia a las aventuras y cómics, si bien desde el punto de vista más grafoanalítico podría también explicarse en parte por los signos ocultantes (“s” con desarrollo debajo de la línea de base) que  supondría un cierto complejo que en muchas ocasiones procede de sufrir las consecuencias de la posible humillación femenina de su madre por parte del esposo de ella y padre del niño, por percibir la imposición sobre la madre, alcanzando a una mezcla de miedo y al propio tiempo desconsideración de los progenitores, uno por su agresividad y otro por su temor a defender al hijo y claudicar a la presión del hombre de la casa. No por ello Hergé demuestra indiferencia al sexo, de hecho tuvo dos mujeres y seguramente tal como demuestran las fluctuaciones de dimensionalidad, cambios de presión, etc. la impresionabilidad erótica tal como se ha comentado, es notable en su grafía, pero eso sí, la disimula por avergonzarse de su propia vulnerabilidad sexual. Es una persona que además de padecer su autocensura psicológica infantil, está también condicionado por toda la carga cultural y religiosa asumida también en la infancia y como un ejemplar boy scout enseguida le asaltan los escrúpulos de conciencia, y sobre todo teme que los demás pudieran recriminarle esos aspectos de tipo sexual, más aún cuando ha querido crear un héroe perfecto como modelo para la juventud, en todo caso los defectos humanos ya se los incorpora a otros personajes como el Capitán Haddock con el alcohol, pero no con el sexo (el sexo puede resultar un cierto tabú para Hergé), insistimos, no es misógino, simplemente le asalta una desmesurada vergüenza pública.

 

Las dudas las supera, pero existen, hay variabilidad, momentos inhibitorios, oscilaciones, cambios de expansión y de fuerza en la presión, es un alma sensible pero a la vez dirigida por una elogiable fuerza de voluntad, el ritmo reaparece, se manifiesta y termina controlando la situación, es como el río que va sorteando los obstáculos pero que consigue alcanzar el mar. De hecho reúne esa particularidad de actitud vital propia del “Pequeño profesor” del Análisis Transaccional por la que el sujeto considera que: “Yo estoy bien, cuando Yo estoy mal, pero busco la forma de estar bien” (el “Pequeño Profesor” como “Niño” se siente mal –inseguro-, pero en esta modalidad de “Niño” gracias a su ordenador personal construido en su configuración mental a semejanza del “Adulto” (tipo o faceta del Yo más madura de la personalidad: objetivo, razonador, lógico, deductivo), logra superar las prohibiciones, censuras, negativas, dificultades, etc. gracias al ingenio y la creatividad).

 

La obra de Hergé es precisamente esto, la genial creatividad al servicio de su necesidad de evadirse de una forma positiva (por la invención de historias prácticamente reales y visionarias, con una riqueza inigualable de detalles tanto estéticos o formales, como éticos y profundos en su mensaje, entrelazados en la rigurosidad de datos técnico-científicos y geográficos); grafológicamente, la tendencia escurridiza sin llegar a filiforme, la distancia interpalabra de grandes momentos de autorreflexión y distancia con el objeto y los demás para meditar, contemplar y frenar el impulso que también aparece en algunos finales y barras de “t” disparados, incluso algunas ascendentes, quizá manifestando cierta rebeldía contra ideas negativas de lo que cataloga como “autoridad” reinante o institucional, con la que no siempre está de acuerdo y se rebela de forma subliminal, de forma indirecta o gracias a los personajes de su obra, especialmente gracias a Tintín” que tal como el mismo afirmaba en sus entrevistas no era más que una proyección de cómo le hubiera gustado ser él mismo, y tan acertadamente que no solo él, sino a millones de personas que son y han sido sus lectores.

 

Así también con rasgos lanzados, punzantes, dextrógiros pero a la vez compensados con la regulación dimensional y fluctuación de contrastes armonizados, que supondrían un paso más hacia el “Adulto Integrado” (donde se deja actuar al “Niño” y al “Padre” bajo la dirección del “Adulto” del AT), la agresividad es perfectamente canalizada en contra de la maldad, su sentido de la justicia social, se transforma a través del caballero “Tintín” en un compensador de las posibles frustraciones, imposiciones injustas, agresiones morales sufridas directa o indirectamente, personal o socialmente, el ángel justiciero reparte premios a los buenos y castigos a los malvados, algunos de estos como fantasmas vuelven diabólicamente a resurgir, pero jamás dejan de ser neutralizados, siempre con un adecuado escenario donde la inteligencia al servicio del bien logra finalmente el triunfo.

 

Hergé sin ser consciente, demuestra ser un gran psicólogo, ello también podemos considerarlo casi decisivo en su popularidad; la suma de su capacidad artística para el cómic unida en este caso, no solo a su extraordinario perfeccionismo casi obsesivo (características del “Padre” del AT: ligada, repasos de clarificación, unida a elementos híbridos con el “Adulto”: simplificaciones pero con necesidad de concretar los detalles) por el que no permitiría que saliera ninguna de las obras sin una perfecta documentación cultural (histórica, geográfica, antropológica, política, técnico-científica), y al propio tiempo su receptibidad (pequeñas variaciones, guirnaldas) con sutilidad y captación empática (momentos de dimensión decreciente, acerados ocasionales, oscilaciones progresivas), constituyen una combinación ideal para otorgar a cada personaje de sus historias o cómics una definición propia del mejor de los guionistas y de los directores de cine, asesores y técnicos, todos en una sola persona, Hergé. No en vano caracteriza con un acierto absoluto el “Adulto Integrado” (armonía integradora de contrarios en la personalidad) del AT en el personaje de “Tintín” (así lo expusimos ya en nuestra obra: “Análisis de Escritos y Documentos en los Servicios Secretos” Ed. Herder, 2003), es por eso que Tintín es el modelo, el personaje con las cualidades y virtudes admiradas por una gran mayoría.

 

Luego aparece el Capitán Haddock que incorpora los valores conservadores morales en sus contradicciones por la lucha interna que padece en sí mismo entre la caída en el alcohol (las tentaciones evasivas) y la siempre en último término triunfante convicción íntima del boy scout que es capaz de entregar su vida por los valores como la amistad. Haddock refleja también importantes aspectos de los “fantasmas” o “preocupaciones” que padece Hergé, aquí ya no refleja quien quería ser él, sino cómo expresa sus sentimientos personales más íntimos, sus miedos, sus frustraciones, sus cambios de humor, alegrías, penas, euforia y depresión, la parte histriónica del Realista o positivista de Haddock (característica presente en el 2 y el 7 del Eneagrama, o “Padre Nutritivo” y “Niño Libre” del AT) es todo lo que a Hergé le gustaría gritar, su parte más emocional y a la vez, de ensayo teatral en su expresividad social.

 

Y así Hergé con su Capitán Haddock cumple esa faceta en la que demuestra su evolución y por la que ha superado psicoanalíticamente el proceso de que Tintín era demasiado perfecto y necesitaba un humano a su lado que, aún con linaje de caballero (algo que inconscientemente también compensa y gratifica a Hergé) reúne notables defectos, que se convierten incluso en atractivos, siempre más que la estupidez que tan humildemente Hergé se autoatribuye también de forma ocasional en algunas entrevistas cuando habla de los hermanos Dupond y Dupont  (Hernández y Fernández) que completarían la parte que menos le gusta de sí mismo, pero que no deja de ser una forma de reírse de sus propias tonterías, y que por ello como buen psicólogo acepta, protege y acompaña en los cómics, por lástima y como reconocimiento todo paso hacia la sabiduría debe incorporar el sentimiento por el que nos compadecemos de la torpeza y de los menos capacitados aunque ello crispe los nervios del más paciente.

 

Superada esta parte más humana de Hergé y como su escritura también es progresiva y adopta formas originales a la vez que simplificaciones notables, es normal que no se estanque y desarrolle incluso nuevos aspectos de la personalidad oculta como son los aspectos más introvertidos o reservados que reflejaría en el Profesor Tornasol, éste ya no es la exteriorización emotiva y a veces colérica del Capitán Haddock (que comparte también una buena parte de “Padre Nutritivo” con Tintín y con el Profesor Tornasol), en este caso, Tornasol aunque es cierto que también tiene su gran corazón (“Padre Nutritivo”) es un “Padre Nutritivo” al servicio de la sociedad en general, del mundo entero a través de sus descubrimientos científicos, pero eso sí, más bien introvertido y alejado, como ausente (Hergé asume sus “rarezas” su –evitación-, su tendencia introspectiva, su placer en la imaginación, la fantasía aislada del contacto directo (eso se desprende de las propias entrevistas y reportajes donde Hergé afirmaba que sus padres, o bien le castigaban, o bien le daban un papel y un lápiz para que no molestara y, ciertamente, aprendió a evadirse en el dibujo y eso marcó y quedó en su interior para el futuro), de aquí que inconscientemente obtenga la gratificación en la creatividad interiorizada, por eso esa faceta del Profesor Tornasol como un inventor que se pasa el tiempo encerrado en su laboratorio o concentrado en sus experimentos, es realmente otra de sus expresiones racionalizadas, lógicamente transformadas a una figura admirada, no precisamente por su físico, sino por la antítesis de su físico, su mente privilegiada que como Hergé es capaz de anticiparse a la Historia en los avances científicos; esta faceta de esquizoide que incorpora tanto el “Pequeño Profesor” y el “Niño Adaptado” del AT (también el número 4 ala 5 y el 6 ala 5 o 5 ala 6 del Eneagrama) se corresponde a parte de la personalidad más íntima de Hergé, el “niño asustado” el “niño que se esconde o ausenta y que juega en privado, en su pequeño rincón”, que luego seguirá buscando formas de salir adelante, haciendo el trabajo perfecto (“Niño Adaptado”: nitidez, pero con vacilaciones, pequeños saltos, inhibiciones, retoques, oscilaciones), siendo crítico y sabiendo rebelarse (“Niño Adaptado Rebelde” o 5 del Eneagrama: Algunos gestos en diagonal ascendente, apretujamiento ocasional), investigando y creando (con la contribución del “Pequeño profesor”: formas originales, proteiforme, decreciente, rápida), pero siempre un gran sentido ético y moral (presencia constante del “Padre”: Ligada con escritura espontánea y clara, reajustes gracias al ritmo y retoques insistentes de clarificación), así pues, Tornasol podría ser una proyección muy personal de cómo realmente se siente a si mismo en la parte más profunda e íntima, a donde ha alcanzado su introspección psicoanalítica en su construcción de estados del yo hacia la personalidad armónica de “Tintín”.

 

 

Con la colaboración especial de EDITORIAL JUVENTUD
 

 

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