Coordinación de Estudios de Peritaje Grafopsicológico
Escola de Postgrau - Universitat Autònoma de Barcelona
GRAFOANALISIS DE FRAY LEOPOLDO *
Francisco Viñals Carrera
Profesor del Instituto de Criminología de la
Universidad Complutense – Cátedra de Derecho
Penal, Secc. Del. en la Universidad
Córdoba (año 1993)

CARACTERÍSTICAS PSICOSOMÁTICAS (Psico-biología y Temperamento)
Desde el punto de vista psicofísico y aunque se
observan las alteraciones propias de la edad, por afecciones físicas, que
merman el sistema circulatorio, en general existe una lograda armonización. de
fuerzas que consiguen dominar el temperamento.
Refleja todo lo contrario de la impulsividad y la
precipitación. Existe un completo dominio de los instintos, incluso podría
hablarse de libido en regresión; llega a sublimar la energía instintiva hacia
la esfera del espíritu.
Demuestra haber tenido una gran capacidad
laboral, por la intensidad, continuidad y concentración en el trabajo, a ritmo
mesurado pero constante, también se aprecia habilidad manual.
La resistencia a la frustración es muy notable,
existiendo un importante potencial de reacción ante las adversidades.
Sus cualidades imprimen fortaleza a su
personalidad y aunque tiende a la introversión, se descubre como la razón reflexiva
e inspirada guía principalmente en él sus acciones, observando estabilidad
emocional y un reflejo de serenidad que le caracterizan.
La fuerza del Yo le concede en su caso una
notable estabilidad, firmeza y decisión en el modo de actuar, conciencia
responsable y digna.
Cierto también que por su predisposición
temperamental fuerte, Fray Leopoldo tuvo que pasar
por algunos trances de lucha interna o conflictos entre las tendencias
naturales y la actitud del yo o entre las tendencias individuales y las del
ambiente, si bien consigue una perfecta socialización o sublimación de los
propios problemas internos, insisto la emotividad está canalizada hacia la
esfera propia del espíritu.
CARACTERÍSTICAS VOLITIVO-MORALES (Carácter)
Su composición caracterológica destaca un acusado
sentido de la responsabilidad.
Tal como se ha expuesto, no existe imprudencia,
ni osadía, nuestro analizado es incapaz de sobrepasar los límites establecidos
pues enseguida se sentiría invadido por la culpabilidad o la abordarían
sensaciones de haber hecho algo malo. fácil autocrítica y escrúpulos propios de
una conciencia muy afinada que le predisponen al fácil arrepentimiento y
reconciliación.
En su interior existe una cierta ansiedad, pero
únicamente como temor a obrar mal y su forma de paliar esta preocupación está
aceptando la plena obediencia dentro de la Orden, llegando si es preciso a
convertirse en esclavo del "deber", de las obligaciones, del orden
(su búsqueda del perfeccionismo podría Ilevarle a intrapuniciones autoexpiatorias,
también podría potenciarle un cierto conservadurismo).
Su autocontrol podría confundirse en alguna
ocasión y causar una falsa apariencia o sensación exterior de frialdad; cierto
que Fray Leopoldo tiene una predisposición
caracterológica fuerte, propia del que se sacrifica y también exige sacrificio,
la voluntad imperante que podría propiciar en otro una carrera hacia puestos de
responsabilidad o bien la independencia de criterios por confiar más en las
propias posibilidades que en las ajenas, en Fray
Leopoldo se convierte en abnegación y actitud de servicio a sus creencias de
forma incondicional, sin someterse a la posibilidad da vacilación o duda. claro
está que esta circunstancia puede limitar la capacidad de relación social, pues
acepta a los demás desde su prisma espiritual, pero no aceptará de ninguna
manera cualquier criterio o corriente social si choca con sus creencias, ahora
bien, el no aceptarlo no quiere decir que actúe con agresividad, en todo caso
luchará con la oración, la penitencia y el sacrificio; si hay que castigar a
alguien prefiere castigarse él para beneficio de los demás.
Su afectividad es pues serena o secundaria, está
también sublimada al terreno del espíritu, podría afirmarse que es un ascético
y en la vida material su tendencia sería la de pocos pero buenos amigos, pero
por su sublimación socializada consigue un buen nivel de tacto incluso de
simpatía que convierte su carácter en dulcificado y atractivo.
Hasta en los pequeños signos queda patente el
idealismo; la sensibilidad espiritual hasta el misticismo.
CARACTERÍSTICAS INTELECTUALES Y MENTALES
Desde el punto de vista intelectual y a pesar de
sus limitaciones observadas únicamente por su precario nivel cultural, destaca un
gran sentido de la realidad y ponderación que le facilitan su objetividad y
conceden mayor importancia a su actitud meditativa.
Cierto, sabe exponer las situaciones con realismo
y claridad, aún con cierta ansiedad de hacerse entender mejor, teme que no
comprendan lo que quiere dar a entender y se esfuerza por conseguirlo.
Entre sus cualidades mentales destaca la
intuición y el pensamiento inductivo.
Se aprecia riqueza psíquica y también se descubre
una cierta capacidad imaginativa, especialmente dirigida a la evocación, aunque
ello en ocasiones le podría provocar recuerdos insistentes, incluso a veces
torturantes, de lo que "debería haber hecho" y de lo que
"debería hacer", como un sentimiento culpabilizante
de las oportunidades desaprovechadas y la búsqueda de recursos en sí para
afrontar mejor el futuro.
En la escritura de Fray
Leopoldo se ve claramente como la inteligencia y la senso-percepción
se armonizan.
Refleja una inteligencia observadora y reflexiva,
que no se limita solo a recoger datos y clasificarlos, sino que siente la
necesidad de intervenir en las cosas y en los hechos para adaptarlos a las
necesidades reales propias o a las de los demás.
No se puede hablar de una gran inventiva y
originalidad de pensamiento, pero sí de cierta imaginación realista, de
capacidad para lleva a cabo tareas de medida y de cierta profundidad, e incluso
de aportaciones nuevas al conocimiento y solución a muchos problemas. í Juicio
sano y sensato.
Tiene bastante presencia de ánimo, sobriedad y
precisión.
SÍNTESIS DE LOS RASGOS BÁSICOS DE LA PERSONALIDAD
Es austero y autocrítico.
se controla por la necesidad de exactitud detallista que le conduce a la
verificación de los hechos y a la precisión de su actividad.
Por las afecciones físicas y su avanzada edad, en
sus últimos tiempos más que fuerza se detecta resistencia, ello le permite
continuar a pesar de las oposiciones y contrariedades, ya que sabe que
persistiendo logrará su loable propósito.
Es pues constante, concéntrico, cauteloso y a
veces incluso defensivo (contra todo lo que pueda entorpecer el camino de la
fe). Rechaza las vulgaridades y corrientes que atentan a su ideal de perfección
espiritual.
Dirige su energía a la búsqueda del éxito
espiritual, por ello supera los obstáculos y sabe tomar sus propias decisiones
una vez meditadas. Persigue sus objetivos con la tenacidad. no es persona que
se satisfaga con poca cosa, ni que abandone una tarea a medio hacer.
No le gustan las decisiones demasiado rápidas,
prefiere reflexionar para acertar la mejor solución y en consecuencia lanzarse
a fondo con plena seguridad.
Su nivel de voluntad es muy alto, es perseverante
y consecuente en sus acciones. En general es extraordinariamente resignado y
sabe sufrir en silencio.
Dispone de temperancia, paciencia y demás
cualidades de orden espiritual.
Incluso a veces puede aparecer en él la nostalgia
latente por un ideal de perfección, llegando fácilmente al escrúpulo. Es
persona de ideales sociales y humanos.
No cabe la menor duda de que es persona muy
influenciada por el mundo del espíritu y ello le marca inconscientemente su
conducta, tanto para sentirse feliz como para sufrir con el escrúpulo de
conciencia.
También habría que insistir en que está dotado de
disposición para comprender por intuición, esto es, dispone de un modo de
conocimiento inconsciente, de juicio instantáneo que le facilita o revela lo
que las cosas, situaciones, hechos o personas puedan ser, lo que puedan tener
de oculto, la finalidad que persiguen, las posibilidades que encierran, la
dirección hacia donde apuntan.
Experimenta vivamente la necesidad de adaptarse
al mundo de lo sobrenatural con una espiritualidad ejemplar.
Así pues y elaborando ya un retrato
caracterológico de Fray Leopoldo, deberíamos destacar que su pensamiento está inmerso en
el mundo sobrenatural y solo en éste considera que vale la pena dedicarse. su
aspiración está exclusivamente dirigida a la espiritualización de su ser y el
de los demás, para encontrar él ya la vez sugerir a los demás una más íntima
comunicación con Dios.
No es de extrañar que incluso llegue a despreciar
los goces sensuales, ya que su único objetivo es conquistar el Cielo. Su alma
ha descubierto lo que realmente vale la pena. incluso es capaz de soportar el
máximo sufrimiento como forma superior de renuncia y entrega en la existencia,
que le acerca todavía más a ese ideal de santificación al que aspira (el
sufrimiento es para él un vehículo para negar lo más material de sí mismo, sus
debilidades y encauzarse a un estado superior, un pago para conseguir la mejor
recompensa, por ello es capaz de inflingirse penitencias y mortificaciones).
todo placer fuera de la armoniosa Comunión con Dios le parece una especie de
degradación. ciertamente es muy escrupuloso, examina su conciencia
constantemente y con un gran rigor.
Su renuncia a los bienes materiales denota su
grandeza, es el instrumento de su perfección.

Carta
manuscrita de Fray Leopoldo de Alpandeire,
anciano y aquejado de graves dolencias. Los rasgos caligráficos son propios de
la época y habituales en una persona que apenas sabe escribir.
Coordinació d' Estudis: Perícia Cal.ligràfica Judicial, Peritatge
Grafopsicològic, Propietat Intel.lectual i Industrial, Criminalista.-
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